Una madre arequipeña asegura que el hospital III de Yanahuara le entregó un bebé que no era el suyo y que, además, nunca le informaron que convivía con VIH.
La historia de una joven madre de familia ha puesto bajo severo cuestionamiento el accionar del personal de salud del hospital III de Yanahuara. La madre denunció que, tras dar a luz el pasado 23 de marzo, fue dada de alta con un bebé que no era el suyo, situación que no solo significó la confusión de menores, sino el riesgo de un posible contagio de VIH a una recién nacida.
El hecho ocurrió en Arequipa, donde la joven madre dio a luz a su tercer hijo y recibió indicaciones del personal de salud sobre una supuesta complicación respiratoria del bebé. Sin embargo, al momento del alta, la mañana del 25 de marzo, la cuna identificada con el nombre de su hijo contenía a una niña. La madre advirtió diferencias físicas y comunicó sus dudas, pero una enfermera le pidió no preocuparse y llevarse al menor.
Horas después, cerca de las 11 de la noche, el hospital la llamó para informarle que había ocurrido un error: el bebé entregado no era el suyo. La mujer sostuvo que tuvo a la niña por más de 10 horas, la amamantó y la cuidó sin saber que convive con VIH, situación que agrava el riesgo de salud para la menor, cuyo estado aún no ha sido informado por EsSalud.
La madre declaró que, tras conocer el error, la enfermera involucrada le pidió que no denunciara lo sucedido y, según su testimonio, ofreció dinero y apoyo personal para compensar la situación. La dirección del hospital habría señalado posteriormente que la mujer “sabía” que el bebé entregado no era suyo, afirmación que la madre rechaza tajantemente.
Dos meses después del parto, la madre descubrió por casualidad que vive con VIH. Durante un control en una posta del Minsa, una obstetra le pidió hacerse una prueba rápida como parte de una campaña de despistaje. El resultado fue positivo. Una contraprueba y un informe al Seguro Social confirmaron el diagnóstico, además del de su hijo, quien también es portador del virus.
La madre indicó que nunca fue informada de su diagnóstico durante los controles prenatales en el centro de atención primaria. Afirma que EsSalud detectó la enfermedad a los seis meses de gestación, pero no recibió advertencias, consejería ni medicamentos antirretrovirales que habrían reducido el riesgo de transmisión vertical al bebé.
“Si me hubieran informado, ¿dónde están las constancias de mi atención?, ¿por qué no recibí tratamiento?, ¿por qué mi parto fue manejado como si estuviera sana?”, cuestionó la joven madre de familia, exigiendo responsabilidades sobre las omisiones en su atención y el manejo del historial clínico.
El caso también involucra la salud de la bebé que estuvo en contacto directo con la madre. El Minsa ha solicitado buscarla y realizarle pruebas para descartar un posible contagio, ya que el contacto prolongado y la lactancia representan un riesgo significativo para un recién nacido.
Especialistas advierten que el cambio de bebés es uno de los errores más graves en el ámbito hospitalario, pues compromete derechos fundamentales, expone a riesgos sanitarios innecesarios y puede constituir una infracción penal por negligencia grave. El caso reúne estos elementos y añade la omisión de información médica clave.
EsSalud deberá esclarecer por qué se permitió el alta de un bebé equivocado, si el protocolo de identificación neonatal fue vulnerado y por qué la madre no fue informada de su diagnóstico ni recibió tratamiento preventivo. La familia exige reparación por los daños causados y garantías de que se investigará la exposición de la recién nacida.
Finalmente, madre y su hijo, continúan bajo tratamiento mientras esperan respuestas de las autoridades de salud. “No solo nos cambiaron a nuestros hijos; pusieron en riesgo sus vidas”, declaró la mujer entre lágrimas, pidiendo justicia y una investigación exhaustiva para hallar a los responsables de grave negligencia.








