El exgobernador regional Elmer Cáceres Llica fue liberado tras permanecer casi cuatro años en el penal de Socabaya, donde cumplía prisión preventiva por los casos Los Hijos del Cóndor y butacas en Caylloma. A su salida, el exmandatario regional manifestó que el tiempo en prisión le permitió reflexionar sobre sus errores y fortalecer su carácter.
“Estos años en la cárcel me han servido para entender lo que realmente importa y evitar lo malo. Me enseñaron a estar sobrio y sereno. He aprendido muchas lecciones en la cárcel”, declaró emocionado ante sus simpatizantes, quienes lo esperaban desde tempranas horas a las afueras del penal.
Cáceres Llica aseguró que mantiene su convicción de inocencia y su confianza en el sistema judicial. “Hoy salgo más humano, más sereno y con la decisión de hacer las cosas bien. Soy inocente y confío en la justicia”, expresó. Durante su encierro, dijo haber fortalecido su fe y haber encontrado un nuevo sentido a su vida.
Visiblemente conmovido, el exgobernador afirmó que su principal deseo ahora es reunirse con su familia y recuperar el tiempo perdido. “En este tiempo no he podido abrazar a mi hijita”, mencionó entre lágrimas.
Finalmente, descartó tener aspiraciones políticas inmediatas, señalando que su prioridad es su entorno personal y contribuir al desarrollo de Arequipa desde otros espacios. “Quiero agradecer a Dios, al pueblo de Arequipa y a mi familia. Empieza una nueva etapa en mi vida, más madura y consciente”, concluyó.








