El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) pronosticó un incremento de lluvias en la región Arequipa durante los próximos meses. El ingeniero Javier Gómez, especialista en agrometeorología de la Dirección Zonal 6 del SENAMHI, explicó que “para el mes de enero del 2026, tenemos una precipitación sobre sus valores normales en gran parte de la región Arequipa”, mientras que en diciembre se mantendrá dentro de la normalidad.
El especialista señaló que estas condiciones favorecerán la acumulación de recursos hídricos en los principales embalses, pero también podrían generar efectos adversos en la agricultura. “Pueden aparecer mayor presencia de enfermedades fungosas, porque vamos a tener días nublados, vamos a tener días lluviosos”, indicó. Añadió que cultivos como maíz, cebolla, ajo y papa son los más vulnerables a hongos y problemas de pudrición o asfixia radicular.
En cuanto a las zonas de menor frecuencia de lluvias, Gómez destacó que incluso en sectores como La Joya podrían presentarse precipitaciones intensas. “En la Joya normalmente la precipitación total anual es de 20 a 25 litros por metro cuadrado, pero podría producirse alguna lluvia intensa que afecte a los cultivos de tuna o a las bocatomas de riego”, advirtió.
El ingeniero recomendó a los agricultores tomar medidas preventivas para reducir los impactos. “Realizar fertilización apropiada, controles fitosanitarios oportunos y estar siempre visitando la página web del SENAMHI para buscar los avisos meteorológicos de corto plazo”, manifestó. Además, pidió mantener la coordinación con Autodema y las juntas de usuarios para estar alertas ante el posible incremento de caudales en los ríos.
Es importante señalar que estos datos se basan en un escenario probabilístico, por lo que las condiciones podrían variar según el comportamiento atmosférico que se registre conforme se acerquen los meses de verano. Finalmente, el especialista recordó que aunque las lluvias benefician la disponibilidad de agua, también podrían generar cortes en el suministro hídrico y afectar la distribución de riego, por lo que instó a la población a priorizar el uso doméstico del agua y tomar precauciones para evitar pérdidas económicas en la actividad agrícola.








